Reciclaje

Otra vez estoy aquí, aunque esta vez será para una breve nota.

Hace un tiempo escribí un artículo llamado Pink Point Manifesto en el que definía una revolucionaria forma de encadene. Hoy, leyendo un artículo sobre el encadenamiento a flash del primer 9a+ por parte de Adam Ondra, me puse a leer los comentarios (de vez en cuando aprendes algo o te hacen pensar, bien o mal) y había uno que hablaba del pink point y de cómo dicho término había caido en desuso, eliminándose la diferencia con el rotpunkt. Al parecer se conocía como pink point al encadenamiento con las cintas puestas.

Pues bien, lejos de retractarme y buscar otro color para mi revolución (aunque me tiente llamarlo purple point), considero que si ya no se diferencia entre pink point y red point, puedo mantener la denominación que he decidido, por eso de reciclar, que es aprovechar lo que no tiene uso, está obsoleto, etc. para darle una nueva vida.

Hablaban también sobre que si en un futuro no se diferenciaría entre a vista y al flash (porque en un mundo cada vez más mediatizado resulta imposible saber si el escalador tiene información previa). No voy a entrar porque creo que ya me he pronunciado al respecto; si no me equivoco por algún lugar he planteado que a veces la línea que separa el a vista del al flash es difusa y que nosotros sabemos en nuestro interior, si somos mínimamente honestos, si es un estilo o el otro (el problema viene cuando los focos están sobre cada encadene que logras, cuando entran en juego patrocinios y además millones de personas opinan sobre lo que haces).

No quiero meterme en camisas de once varas (me van grandes desde que escalo). Ya lo sabéis hay puntos de muchos colores, pero el mejor es el collorau.

Vine, vi y me quedé (aunque a veces me apetece marcharme).

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