Pink Point Manifesto

Hola a todo el mundo, y lo digo literalmente, ya que en este artículo presentaré una nueva filosofía en la escalada que supondrá una transgresión de todos los cánones que limitan nuestra actividad montañera. He decidido publicar algo tan trascendente para nuestro mundillo en este medio, en lugar de usar otros de mayor peso y difusión, porque es una forma de demostrar mi inquebrantable lealtad al club que me inicio en esta actividad y que me aportó las bases para llegar a idear un concepto que es el más puntero, aunque esté mal que lo diga yo, en la historia del montañismo.

Cuando Kurt Albert y compañía desarrollaron el concepto de rotpunkt, supuso una revolución en la forma de pensar, de la ética y del estilo de entender la escalada. Todos conocéis la historia, así que no voy a ahondar en ella. Lo que tengo que decir es que lo que un día fue revolucionario, con el tiempo se ha convertido en dogma y, por supuesto, llega una hora en que los visionarios tienen que ponerse a trabajar para dar otra vuelta de tuerca a este deporte. Por ejemplo, aparece la idea del punto verde que consiste en hacer rutas de deportiva con seguros flotantes. También está la iniciativa de escalada en chapas negras, que se asimila a la anterior, aunque a mi entender son conceptos parejos pero no idénticos, ya que en la chapa negra lo que se decide es proteger con seguros flotantes donde se pueda en lugar de usar las chapas, las cuales se pintan de negro para que se sepa que son seguros prescindibles, pero usando las chapas allí donde no se pueda proteger. Estas modalidades de escalada buscan un acercamiento de la escalada clásica a la deportiva e implican un mayor compromiso.

Ahora bien, a mi entender hay un aspecto nada explotado, un nicho que espera ser ocupado, motivo por el que desarrollo el concepto del punto rosa. El punto rosa es una filosofía que inicialmente va desarrollándose en el rocódromo como consecuencia de la necesidad de no quedarnos atascados en un paso; de este modo decidimos que cuando se pone un paso, en cuanto una persona lo hace, puedes darle un pegue más, pero toca cambiar. Lo damos por hecho.

Cálculos para hacer un punto rosa

Dar el paso de extrapolar a la roca este revolucionario enfoque fue bastante difícil, pero al final pude superar el miedo a las críticas por hacer algo diferente y me lancé a ello. Los motivos que me llevaron a tomar esta decisión son múltiples. Por una parte la comodidad ante todo, ya que no me gusta nada cuando estamos en una escuela moverme de una vía a otra, me parece un incordio. Además, una de las cosas que más me gustan es alternar pegues, descifrar la vía con otra persona, así que cuando mi compañero enchufa y me quedo solo, lo único que me motiva para seguir dando pegues es no marcharme sin una vía que mi compañero de cordada pudo encadenar. ¿No sería más divertido y más cómodo pasar página y centrarse en la siguiente vía? Para mí sí lo es, de modo que decidí crear el concepto punto rosa que consiste en que si varios escaladores están probando una vía, con que uno encadene todos se pueden apuntar la vía en este estilo. La grandeza, desde mi humilde punto de vista, de esta nueva forma de entender la escalada, es que te permite hacer lo que más placer produce del hecho de escalar, que no es la escalada en sí, si no el apuntarte la vía. Gracias a este insólito enfoque la frustración ya no tiene cabida en nuestro medio.

De momento llevo unas 50 vías encadenadas así, y este año espero dar un gran salto en el grado y el número de encadenes, ya que mirando hacia atrás, los proyectos que me quedaron pendientes los tendría en la libreta; no obstante, debido a mi gran respeto por la ética, prefiero dejarlos sin encadenar y con suerte este año podremos hacerlos.

Sé que algunos me criticarán, pero es algo que pasa cuando una nueva idea sacude los cimientos de todo aquello en lo que creemos. Me hago a la idea de que en un primer momento serán pocos los que comprenderán y respetarán este nuevo estilo de entender la escalada, pero espero que con el tiempo sea más popular que el rotpunkt.

Vine, vi y me quedé (aunque a veces me apetece marcharme).

Deja tu comentario

*

captcha *