Desmotivación

Cuánto tiempo ¿verdad?

Hoy recibí un mail preguntándome sobre la aprobación de algunos comentarios que teníamos en varias entradas (un par de ellos en inglés hablando sobre si Alonso iba a fichar por no sé quién, así que me imagino que hubo algún tipo de error) y recordé que existía esto y al entrar a los comentarios vi que había unos cuantos, algunos tan positivos que creo que desarrollé superego. La cuestión es que me pregunté por qué hace tanto que no comparto nada con vosotros. Lo primero es que siempre me pareció superfluo todo lo que pudiese escribir, seguro que hay otros que lo escriben mejor y con más conocimiento de causa y la sospecha de que lo único que hacía era exhibirme y buscar autocomplacerme siempre me alejaba del teclado. Pero esto no es algo que no pueda dejarse de lado, sobre todo cuando resulta que hay alguien que te lee, ya no escribes solo para ti y eso está bien, le da cierto sentido al acto en sí. Así que lo que realmente me ha mantenido alejado de este blog ha sido por una parte el hecho de que nadie más escriba aquí, de modo que siento que tengo que tirar de un carro que es de todos (no os culpo, conozco la dificutad que conlleva) y por otra la falta de motivación, ese momento en que te preguntas ¿para qué?

Como este blog está dedicado a la escalada (y a robaros unos minutos de vuestro tiempo) y no a aliviar mis penas tendré que meter algo relacionado para dar el pego. Que importante es la motivación para todo en la vida, llegas al rocódromo y te enteras de que Pantiga lo deja y alucinas. Hector también. Hablas con otro que se pasa al culturismo, otro al trail, otro al descenso en mountain-bike. Alguno pasa de entrenar 3 días a la semana y salir a roca todo lo que puede, a ir de vez en cuando a roca y no tocar el plástico. Si estás motivado a escalar puede que no lo entiendas, te sorprenda y hasta puede que te sientas un poco traicionado. Pero luego te das cuenta que son ciclos (Pantiga ya está con nosotros otra vez, Iván pasó el otro día por el Puntu y Pires vuelve a entrenar en el CENTARME) y te hace admirar más a las personas que ves que llevan años dándose lija sin parar (es que no lo regalan neno).

Lo único que quiero decir es que puede que esteis pasando o vayais a pasar por algún momento en vuestra vida en que os planteeis dejar de escalar y que os produzca rechazo la idea (yo no recupero el nivel óptimo de motivación desde hace un tiempo y de mano sentía que fallaba a la gente con la que salía a roca), no pasa nada, teneis el gusano metido dentro y si vuelve la ilusión por la roca o por ir al rocodromo a hacer unos pasos o a hacer callo en las “traves”, ahí estamos.

Quiero terminar esta especie de homilía compartiendo con vosotros un truco que me dijo Nano al poco de empezar: al rocódromo se va a divertirse (estábamos en el rocata, me imagino que será extensible a la escalada en sí). Hay épocas en que no estás motivado (igual habeis tenido temporadas en las que preferiríais arrastraros que caminar, así que como para escalar están las cosas) y no te lo pasas tan bien pero está claro que si te enganchó la escalada la ilusión volverá.

Fuerza y ánimo para todo el mundo.

Vine, vi y me quedé (aunque a veces me apetece marcharme).
  1. Dani Responder

    Motivacion a tope Castro! En dos semana y media estoy alli pa dos meses asik algun project caera
    Dani.

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