Fe de erratas

Saludos a todos. Llevo tiempo dándole vueltas a varias historias que me gustaría contar (algunas polémicas, otras divertidas y otras ni lo uno ni lo otro), pero por un motivo u otro me pareció que no merecía la pena, que nada de lo que pudiese contar iba a aportar algo y siempre es más cómodo y menos expuesto guardar silencio, pero esta semana he leído un par de libros sobre escalada y en uno de ellos, “Wolfgang Güllich, una vida en la vertical“, he encontrado sorprendentemente el concepto del pinkpoint.

Además he aprendido cosas como hangdogging (el poleazo de toda la vida), el rotkreis (encadenar en yoyó) o el auténtico significado de escalar en yoyó según los pioneros de la deportiva, y todos estos nuevos conceptos me han motivado lo suficiente como para sentarme a escribir, más que nada porque me imagino que habrá más personas que, como yo, desconozcan estos términos y que a alguno le puede resultar interesante este artículo.

Voy a ir al ajo, el pinkpoint por supuesto no tiene nada que ver con mi concepto revolucionario, si no que es como llaman a los encadenes por abajo con las cintas puestas, que al parecer en la época de los 80´s se practicaba en Francia (si no recuerdo mal en Buoux), así que sí, según Kurt Albert y compañía, cuando enchufáis con las cintas puestas no vais al rotpunkt (que nadie se deprima, a día de hoy no somos tan estrictos con la ética, o puede decirse que se ha generalizado esta práctica y no se hace diferenciación, a pesar de que todos sabemos que enchufar poniendo cintas es otra historia).

Me sorprendió también el descubrir que escalar en yoyó consistía en ir de primero y cuando pringas, bajas al reposo natural más cercano y arrancas desde allí (dice Tilmann Hepp que para ser purista lo harías con los ojos cerrados), de manera que no te colgarías a ensayar el paso que pringaste y llegarías al paso a pringar otra vez y por eso lo del yoyó, porque subes, llegas al paso, caes y abajo, así una y otra vez hasta que lo saques, de modo que la imagen es de un tío que sube y baja una y otra vez. Pues bien, los encadenes así conseguidos se los apuntaban en rotkreis (círculo rojo).

Respecto al hangdogging, es lo que llamamos estudiar la vía en polea, práctica muy mal vista por Bachar, Bridwell y demás. Si te dedicas a encadenar en polea a pesar de tener el método (que por cierto en inglés se llama beta), es ya algo patológico.

Lo cierto es que leer sobre las vidas de estos escaladores tan notables y su ética tan estricta, así como su forma de entender la escalada me hace plantearme ciertas cosas de mi estilo.

Un saludo, leed algo que merezca la pena.

 

Vine, vi y me quedé (aunque a veces me apetece marcharme).

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